Liam
Me apoyé en la barandilla de la azotea mientras daba una larga calada a mi cigarrillo. Matt exhaló una nube de humo a mi lado, con una mano metida en el bolsillo.
—¿Por qué coño nos hacen matarnos a trabajar solo porque va a aparecer un pez gordo?
—No es cualquier pez gordo. Es el puto Aiden Kingston. El hombre más poderoso de la ciudad.
No me jodas. Todo el mundo lo conocía, el rey del submundo. Cuesta creer que solo sea un capo.
Di otra calada, con la irritación bullendo bajo mi piel.
—