Capítulo 021.
En la casa de Albert Lhara, Helena dormía profundamente. La seguridad de que su esposo ya no se veía tan sospechoso le daba tranquilidad suficiente para dormir.
Sin embargo, Albert no podía dormir. Miraba el techo por un largo rato, y era imposible evitar que los recuerdos vinieran a su mente, como si estuviera viviendo esa escena una y otra vez:
—¿Qué es ésto?—, preguntó Helena muy enojada sosteniendo un trozo de papel que encontró en el pantalón de su marido.
Albert se estaba afeitando la