Capítulo 012.
La fiesta comenzó entre lujos y excentricidades. Incluso las charolas que llevaban los meseros, estaban hechas en su totalidad de oro. Muchos tenían claro, que esa celebración era mucho más una cuestión de exhibición, que una obra benéfica. Los Patterson adoraban presumir su infinita riqueza cada vez que podían, y esa noche de cada año era la oportunidad perfecta.
—Su atención, por favor. Su atención, damas y caballeros—decía el señor Patterson.
Parado justo al pie de las elegantes escaleras,