— ¿Tía me cuentas un cuento?
— Claro que sí mi amor.
— El de la princesa que tuvo bebés gemelos tía, por favor.
Asentí.
— Érase una vez….
Media hora después y una tierna niña dormida.
>> Y fin…
La arrope de forma que quedará calentita, deje un beso en su frente y me salí de su habitación. Las luces del pasillo se encontraban tenues, la blancura de las paredes lo hacían ver un poco más claro. La puerta doble de la habitación de mi hermana estaba cerrada así que eso indicaba que ya estaban dormid