*—Dante:
Supo que la había cagado desde el instante en que vio a Neil entrar a su habitación acompañado del doctor de la última vez. Cuando además distinguió a su familia completa, a los médicos… y a Ezra allí, de pie, pálido como una sombra, entendió que lo que le estaba ocurriendo no tenía nada que ver con una simple falta de liberación.
Era algo más hondo. Más sucio. Más inevitable.
Y cuando llegó la revelación, Dante se quedó petrificado.
Impreso en Ezra.
Nunca se le habría pasado por la ca