*—Ezra:
El grupo regreso a la habitación y los médicos seguían allí, al igual que los padres de Dante. Algo había cambiado en el ambiente: se notaba que habían hablado. Dante estaba más tranquilo, ignorándolos a todos y observando la noche a través de las ventanas amplias de la habitación privada, como si la oscuridad tuviera respuestas que nadie más podía darle.
Neil Hans fue el primero en notar su presencia y sonrió con cordialidad profesional.
—Ezra…
Ezra apartó la mirada de Dante y s