*—Ezra:
Ethan y Mikkel llegaron a su evento de revelación del sexo de su bebe con una caja de magdalenas. Se sentaron en el centro de la mesa, como los anfitriones que eran, radiando una felicidad imposible de ocultar. Los meseros no tardaron en aparecer con bebidas y bocadillos en dos colores distintos, tanto para beber como para picar. Luego sirvieron el plato fuerte y, finalmente, el postre: pequeñas magdalenas de chocolate coronados con crema blanca, perfectamente alineadas como si guardar