*—Dante:
Arianny y Dante continuaron ajustando tareas y evaluando cargas laborales. Aún faltaba la descripción oficial que Ezra debía entregar, pero eso vendría pronto. Cuando por fin terminaron, el reloj marcaba la hora del almuerzo, por lo que tenía que dejar que la mujer se fuera a almorzar.
Era su día libre, pero pasaría por su despacho a asegurarse de que nada se le hubiera escapado. Viejas costumbres.
—Con todo esto, espero que encontraremos a un suplente eficaz —dijo Arianny con