*—Ezra:
Lo llevó dentro mientras Ezra permanecía acomodado entre sus brazos, rodeado por su calor y por aquel aroma que tanto había extrañado. A través del vínculo podía sentir la emoción de Dante creciendo con cada paso. Claro, y también podía sentir lo duro que estaba y que su deseo crecía con cada paso que daban hacia la alcoba.
Cuando llegaron a la habitación, Dante se giró para cerrar la puerta, pero allí estaba Draco, quien los había seguido. El gato observaba la escena con absoluta norma