*—Ezra:
Pasó una tarde agradable con todos.
Ezra fue de grupo en grupo recibiendo felicitaciones por su vínculo, por su embarazo, por su recuperación y, sobre todo, porque seguía allí. Vivo y a salvo. Cada abrazo, cada palabra amable y cada mirada de alivio le recordaban lo cerca que había estado todo de terminar de otra manera.
Fue una verdadera montaña rusa de emociones. Por momentos reía hasta que le dolía el estómago y al siguiente tenía que contener las lágrimas al ver cuánto se habían pr