*—Dante:
Con una sensación agradable en el pecho, volvió al interior del apartamento para buscar algo de beber. Sin embargo, al entrar en la cocina encontró a Engel apoyado contra la encimera mientras tomaba un medicamento acompañado de un vaso de agua.
Dante se detuvo.
Esperó pacientemente a que terminara.
Engel dejó el vaso sobre la encimera, levantó la mirada hacia él y soltó una carcajada.
—Puercos.
Dante casi se atragantó de la risa.
—¿Nos escuchaste? —preguntó mientras caminaba hacia el r