*—Ezra:
Por lo que veía, Sasha no estaba en posición de razonar, había demasiado resentimiento pudriéndolo por dentro. Sin embargo, eso no evitó que dejara de preguntar sus razones.
—¿Y crees que con esto vas a conseguir qué? —preguntó finalmente Ezra, levantando la vista hacia él—. ¿Estabilidad? ¿Suerte? Nadie que pida un rescate sale ileso de algo así. Tarde o temprano van a arrestarte, Sasha, pero si me liberas, tal vez pueda hablar con Dante y…
—Vamos a pedir una gran cantidad —lo interrum