*—Ezra:
A pesar de todo, Ezra fingió calma y sacó su mejor sonrisa.
—¿Sabes qué? —le preguntó con tranquilidad fingida—. En verdad debo de agradecerte todo lo que hiciste, porque eso me empujó a mudarme con Dante. Creo que nunca habría salido de allí de no ser por ti, así que…—Ezra se encogió de hombros—. Gracias, Sasha.
El efecto fue inmediato. Un brillo peligroso cruzó los ojos del omega y sus feromonas dulces se intensificaron, detrás de él, el gemelo que se llamaba Ryker soltó una carcajad