*—Ezra:
Sasha pareció cansarse de la conversación y se apartó de él para regresar a la mesa metálica. Arrastró una silla con un chirrido insoportable y se dejó caer en ella antes de comenzar a comer con absoluta tranquilidad. El olor de la hamburguesa invadió el almacén y Ezra sintió el estómago retorcerse dolorosamente.
Su mirada se movió hacia los restos de la hamburguesa que antes le había negado, estos ya no estaban, las ratas habían terminado el trabajo y Ezra sintió envidia de ellas. El h