Al escuchar la advertencia de Marcelo, Luana sintió un escalofrío glacial recorrerle la espalda. El aire a su alrededor pareció escasear. ¿Habría querido decir que Alessandro ya había estado con Mia? ¿Ahora mismo? La idea de que el secreto que había protegido durante años estuvo a milímetros de ser expuesto la dejó sin suelo bajo los pies.
Al notar el estado de shock de Luana, Marcelo intentó consolarla con media sonrisa, aunque sus ojos brillaban con el conocimiento de la verdad:
— Todavía no s