Estevão ya ha pasado por muchas dificultades, lo que lo convirtió en alguien que evita incomodar a los demás y rara vez hace peticiones. Sus mentores, Carlo y James, siempre pensaron que era "bien educado" en exceso, llegando a una obediencia desmesurada. Solían aconsejarle: —No seas tan reservado. Los asistentes reciben un pago para servir a los artistas. Puedes ser amable, pero no trates a tu asistente como a una estatua de Buda, o terminarás sirviéndole a él en vez de ser servido.
Lorena, an