--- Nora hablaba sin malas intenciones; decía lo que pensaba sin pararse a considerar las consecuencias. Al mirarla, Luana sintió aún más simpatía por esa profesora tan franca. Pensó que Mia ya había tenido muchos docentes, pero ahora entendía por qué solo quería a esta: Nora no se mostraba arrogante ni se comportaba con distancia y severidad, sino que era muy cercana y accesible. Carlo sonrió con calma, como si él mismo se hubiera dejado llevar por el momento. En ese instante tenía una mano en