Al ver la expresión de decepción de Carlo, Estevão se apresuró a disculparse: —Carlo, lo siento, se no fuera por mí, no te habrías retrasado.
Estevão se había quedado atrapado en el vestidor y casi no pudo salir. Tampoco llevaba su teléfono celular consigo, y continuó llamando, pero nadie respondió. En ese instante, Luana le pidió a Carlo que invitara a Estevão a cenar. Carlo buscó a Estevão por un tiempo antes de descubrir que estaba encerrado en el vestidor.
Estevão sabía que alguien quería i