Capítulo 259

La tía María notó que el ambiente en la habitación era un poco extraño. ¿Por qué Luana y los demás no respondían cuando ella hablaba?

Pero aún llevaba un pez, que estaba tan inquieto que no dejaba de saltar dentro de la bolsa. Tenía que llevarlo rápidamente a la cocina.

—Por cierto, hay varios coches desconocidos estacionados afuera. ¿Qué está pasando? ¿Debo pedir a los conductores que los retiren?

Los labios de Luana se crisparon, irritada de que el pescado del mercado de hoy estuviera tan bue
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