De repente, la atención de Lucca fue captada por la enorme pantalla publicitaria del centro comercial que se encontraba no muy lejos de allí, y se detuvo en seco.
Matteo y Mia no esperaban que frenara tan bruscamente y, antes de darse cuenta, ambos chocaron contra él como fichas de dominó.
—Hermano Lucca, ¿por qué te detuviste de repente? —se quejó Matteo mientras se frotaba la nariz, dolorida por el golpe.
Sin embargo, enseguida su atención también fue absorbida por las imágenes que aparecían