HASSAN AL-ÁSAD
Sus gemidos se intensifican y escuchar el sonido del chapoteo y obsceno que hace mi mano entre sus pliegues me hace actuar como un loco poseído. Mi boca abandona sus pechos y mi lengua hace un recorrido hasta llegar a su cuello, donde me dejo envolver por su exquisito olor.
Mis labios vuelven a apoderarse de los de ella; la beso casi al punto de devorarla y puedo sentir cómo su cuerpo se tensa y sé que está cerca de obtener su primer orgasmo y, antes de que eso pase, susurro ent