CAPÍTULO 59. AQUÍ ESTOY YO
Puerto Escondido, Oaxaca.
— ¿Piensas dormir con ropa? —Iñaki preguntó retirándose la camisa, el calzado y los pantalones, lanzándolos sobre el piso.
Antonella no pudo evitar recorrer con su mirada el escultural cuerpo de él, su garganta se le secó al recordar el extraño y candente sueño que habían tenido ambos.
—Debería darte vergüenza —refirió—, parece que olvidas que solo somos amigos. —Cerró sus ojos.
Iñaki se acercó a ella.
—Es algo muy habitual para mí, recuerdo haber pasado un fin de sema