CAPÍTULO 31. SUCESOS TRAS SUCESOS
—No te atrevas a tocarme —gritó al ver como se acercaba a ella.
—Pero por qué no, estás hermosa, siempre he admirado la suerte que tiene mi querido amigo con las mujeres —murmuró y la sujetó del cabello para llevarla hacia uno de los sillones y se recostó sobre ella—, te voy a decir un secreto, eres la hembra más hermosa que le he conocido. —Sus manos sujetaron sus muslos con firmeza.
—Dije que no me toques —gritó y lo empujó con fuerza.
Jackson ladeó los labios.
—Shhh —vamos a pasarla muy bien