CAPÍTULO 28. DESCONCIERTO
—Me siento muy decepcionado de ti —Jerónimo manifestó al cerrar la puerta de su despacho—, jamás pensé en que diría estas palabras. —Su garganta picó.
—Me duele escucharlo, pero no puedo hacer nada al respecto —respondió Iñaki—, yo no pedí tomar el lugar de… Benjamín Alvarado, yo no pedí ser su hijo, por mí, se hubiera ido al caraj0 todo esto —vociferó.
—Era tu deber ocupar el lugar que dejó, además de corregir los errores que cometió por aquella maldit@ venganza, que no hizo más que llevar la