CAPÍTULO 12. DUELO
3:30 am
Iñaki ingresó a su residencia y comenzó a lanzar todo lo que se cruzaba en su camino, sillas, libros, adornos, plantas. Se dirigió a su gimnasio privado y comenzó a golpear el saco de box, durante mucho tiempo, sintiendo como los nudillos de sus manos ardían, hasta que comenzaron a sangrar.
Se llevó las manos a su rostro, al tiempo que presionaba con fuerza sus párpados. Su móvil comenzó a vibrar, observó que era del número de Jacob, su corazón palpitó agitado.
—¿En dónde estás herma