CAPÍTULO 11. NOTICIAS SOMBRÍAS
Sicilia, Italia.
Bernardo colocó el anillo y volvió a acercarse, para besarla y luego prosiguieron bailando.
—¿Estás lista para ser mía? —cuestionó con suavidad el hombre.
Ella lo miró a los ojos y sonrió.
—Sí —respondió aclarándose la garganta—, pero antes me gustaría entregarte algo que tengo para ti —expresó—. Está en el despacho. Necesito que me acompañes —solicitó.
Al ingresar Antonella tomó una caja envuelta además de llevar un gran moño.
—Espero que te guste. —Sonrió.
El hombre la