Mundo ficciónIniciar sesión—¡¡Maldita sea!!
Romilda soltó una fuerte maldición dentro de su habitación mientras golpeaba con el puño la mesa de noche.
Su rostro estaba lleno de emociones contradictorias, mezcladas con ansiedad.
Era evidente que estaba inquieta por las preguntas de Matteo acerca de Rose.
Por supuesto, tenía que hacer algo para evitar que Matteo siguiera investigando.
Pero su mente estaba completamente en blanco.







