Mundo ficciónIniciar sesiónRose revisó una vez más la lista de compras que le había entregado la ama de llaves principal, asegurándose de haber comprado todo lo necesario.
Por fin le habían permitido quedarse en casa de Suzannah, y no podía estar más agradecida.
Como no quería convertirse en una carga, Rose se ofrecía para cualquier tarea doméstica que encontraba.
Por ahora, tener comida y un techo bajo el cual dormir era m&aacut







