Mundo de ficçãoIniciar sessão—No puedo, mamá —dijo Matteo con firmeza—. Romilda lleva a mi hijo en su vientre. Pase lo que pase, no voy a divorciarme de ella.
—¿Entonces la eliges a ella por encima de mí? ¿Por encima de tu propia madre? —Las manos temblorosas de Anais se cerraron en puños—. ¡Yo te di la vida! ¡Yo te crié! ¡Te di una vida cómoda y privilegiada! ¿Y así es como me lo agradeces, Matteo?







