Mundo ficciónIniciar sesiónMientras tanto, fuera de las imponentes puertas de la mansión, el ambiente era completamente distinto. Lo que hacía apenas unos instantes había sido un cielo despejado se cubrió de nubes. Una fina llovizna comenzó a caer, humedeciendo el asfalto.
Bajo la sombra de un gran árbol, el sedán negro en el que viajaban Aaron y Rose permanecía estacionado. Estaba lo suficientemente lejos del puesto de seguridad como para no llamar la aten







