—Señor Aaron... —jadeó Rose.
Antes de que Rose pudiera seguir hablando, Aaron hizo algo completamente inesperado. Se inclinó hacia ella y la besó apasionadamente en los labios. El beso fue breve, pero profundo y lleno de cariño.
Rose se quedó paralizada, confundida, y el miedo la invadió. Jamás se le había pasado por la mente que Aaron pudiera estar enamorado de ella. Durante todo ese tiempo, Aaron nunca había mostrado gestos exagerados ni nada que resultara incómodo.
¿Cómo podía Aaron amarla?