Mundo ficciónIniciar sesión—No pongas esa cara de sorpresa. Querías que me quedara desfigurada para poder seguir estando con Matteo, ¿verdad?
Las palabras de Romilda atravesaron el corazón de Rose como una cuchilla.
Rose jamás había pensado algo así, y aun así Romilda la acusaba como si fuera una persona cruel y manipuladora.
—Siéntate —dijo Romilda con una dulce sonrisa que no alcanzaba sus ojos, unos ojos que parecía







