La cena transcurrió tranquila y aunque al principio se había sentido hostil por el confrontamiento del señor Clinton, al final terminamos enfrascándonos en conversaciones en las que Clay se incluía rápidamente, aunque no giraran en torno a él.
Varias veces noté que se impresionaba con las cosas que salían de la boca de su hijo lo que me dejó saber que no siempre tenían estas conversaciones tan larga en dónde el pequeño pudiera fluir en torno a sus conocimientos.
Varias veces la conversación se