Al llegar al restaurante no pude evitar deleitarme con las vistas. Era simplemente el lugar, lleno de luces en toda la estructura clásica que podía albergar a más de cien personas dentro. Pero que nunca sobrepasaría esa cantidad solo por mantener la exclusividad del lugar.
Obtener una mesa no había sido difícil para Liliana cuando había sido pedida a nombre de Colton Clinton, el multimillonario más mencionado en toda la puta ciudad y no solo por su trágica historia, sino también por su influenc