Colton Clinton
Supe que algo andaba mal desde el instante en el que subió al auto.
Sus ojos estaban rojos por haber aparentemente llorado y su rostro estaba pálido y carente de emociones. Parecía unas cáscara y no la mujer llena energía que solía ser todos los días.
No estaba esa sonrisa característica que me hacía vibrar cada instante y tampoco recibí ese delicioso beso que solía darme cada vez que nos reencontrábamos durante el día a día.
La semana anterior la había llevado a visitar la t