Capítulo 124: El precio del nombre
Rafael
El mundo a mi alrededor parecía un rompecabezas cuyas piezas insistían en deformarse justo en el momento en que intentaba encajarlas. Mi mente era un torbellino de información contradictoria. Marcos, el hombre al que había llegado a odiar con cada fibra de mi ser, no era el traidor.
Mabel, la mujer cuya muerte lloré como si hubiera sido mi propia madre, estaba viva y escondida en algún rincón de esta ciudad gris. Y Laura... mi dulce Laura, llevando a nu