Capítulo 129: El Vínculo Sagrado
Laura Mendes
El silencio de la habitación donde Mabel descansaba solo era interrumpido por el suave sonido de la respiración de todos los presentes, pero en mi mente el ruido era ensordecedor.
Yo no podía dejar de pensar en Laís. Mi hermana estaba ahora en el pasillo de un hospital, aferrándose a la mano de un destino incierto.
El miedo a que Nate no resistiera no era solo el temor de perder a un amigo; era el pánico de ver a Laís y a Rafael marchitarse. Si Nate