«Ay pero que bruja maldita»
—¿Es tu madre? —finjo sorpresa. —Ay perdón. —oculto mi pequeña risa cubriéndome la boca —Creí que era tu abuela.
Abre la boca estupefacta, Enzo deja escapar una leve risita divertida antes de que me linchara con sus venenosas palabras su madre. Al poco tiempo el señor Black nos invitó a sentarnos. La madre de los hermanos no me quitó los ojos de encima durante la cena. Enzo se encontraba conversando con su padre y de vez en cuando respondía a las indirectas de su her