—Perdón Leo.
—¿Qué?...
Le muerdo el antebrazo y suelta un quejido que ahoga rápidamente. Le doy una patada en los huevos y cae retorciéndose de dolor a un costado mío. Me levanto del suelo viéndolo sostenerse las bolas hincado. Enzo se aproximó a él a y lo levantó de inmediato y sin más le da un puñetazo en la cara.
—Te advertí que te alejaras de ella y no te metieras en mis asuntos. —leo sonríe como si se burlara de él. —Leo te…
—Que rayos significa esto. —el anciano golpea su bastón contra el