NARRADOR:
—¡Nea! Dime qué tienes.
Le ayudó a tomar asiento lleno de preocupación.
—Yo…. No lo sé, me siento tan extraña, es como si algo dentro de mí quisiera salir pero no encuentro la manera de sacarlo. Me siento tan confundida —terminó de decir mientras recuperaba el aliento.
—Nea deja de forzar las cosas, cuando llegue el momento lo recordarás, ya no te obligues.
Nea escuchó aquello y mientras trataba de ignorar aquella sensación, el recuerdo de su molestia volvió, de un envión a