—¿Sucede algo? —Sí, pero estoy tratando de solucionarlo. Una llamada a su móvil la sacó de sus pensamientos.
—¿Victoria?
—¡Sí!... ¿Papá, eres tú?
—¡Necesito hablar contigo!
—Sí, sí; dime dónde estás y puedo ir; ¡quiero verte!
—¿Cómo pudiste hacerme pasar malos ratos? Regreso al país y me encuentro con el escándalo de que utilizaste la empresa para tomarte unas fotos sin ropa.
—Papá, yo... eso no es cierto; me hice las fotos, pero no esas; fueron alteradas. Acabo de salir de