Andrés observó las fotos de Victoria; en realidad, era ella, hermosa y muy sensual. No había manera de saber si las fotos habían sido adulteradas, porque era su cara, su cuerpo. Entonces, ¿acaso ella sí se había tomado esas fotos y ahora estaba arrepentida de habérselas tomado? Lo terrible era que ahora la estaban extorsionando y, más adelante, quién sabe qué más le pedirían a cambio.
Daniel, preocupado por la ausencia de Victoria, la llama insistentemente. No es normal que ella no le haga al m