*Lyra*
Respiro.
Pero no siento que esté viva.
El aire entra en mis pulmones y se queda allí, pesado, espeso… inútil. Me duele el pecho, me arde la garganta, y aun así… no hago más que respirar. No siento nada.
No siento vida.
Excepto el peso.
El pequeño peso tibio que han puesto en mis brazos.
Mis dedos tiemblan al rodear su cuerpecito, tan frágil, tan suave, tan real. No sé qué se supone que debo hacer.
No sé si debo llorar o sonreír. Mi alma no reacciona, sólo mi cuerpo, que lo sostiene con