*Tharion*
El silencio en la habitación es engañoso. No hay gritos, no hay alarmas... pero cada respiración de Lyra es un eco ensordecedor de lo que perdimos.
La observo recostada en la cama, su piel pálida, los ojos hundidos como si la vida se le estuviera escapando gota a gota.
No se mueve. Apenas si parpadea.
—Siento que algo sigue mal, Tharion —murmura, con los ojos perdidos en la cuna—. No puedo explicarlo... pero lo siento aquí —se toca el pecho—. Como si... aún no estuviera a salvo.
Mis