**Lyra**
Desperté con un sobresalto, con el corazón golpeando como un tambor desbocado en mi pecho y un sudor frío empapando mi nuca.
Tardé un momento en ubicarme. Ya no estaba en el salón escuchando cómo el Alfa se comprometía y elegía a otra Luna que no era yo.
Tampoco en el baño de aquella mansión, no había risas crueles, ni manos aferrándose a mi cuello, ni palabras venenosas susurradas con desprecio.
Estaba en una habitación blanca, limpia y cálida. Las sábanas eran suaves.
Una lámpara t