**Tharion**
Llegué justo a tiempo.
Cuando la vi en el suelo, encogida, con las manos protegiendo su vientre y el rostro torcido de dolor, sentí que el corazón se me detenía.
Había imaginado muchas veces el momento en que la volvería a ver… pero no así. No temblando, no herida.
No con la amenaza de muerte tan cerca.
La envolví entre mis brazos sin pensarlo, sintiendo cómo se aferraba a mí como si fuera lo único firme en medio de un mundo que se desmoronaba.
Mi pecho se hinchó de alivio. Estab