*Lyra*
La madera crujía bajo mis pies mientras avanzaba por el salón de la reunión.
Mi corazón latía con fuerza, como si estuviera a punto de salir disparado de mi pecho. No por miedo —no exactamente—, sino por la incertidumbre que me pesaba en los huesos.
Quería estar aquí. Quería quedarme al lado de Tharion. Pero… ¿estaba lista para entregarme por completo en cuerpo y alma?
Él caminaba a mi lado, con su presencia imponente y tranquila, como si nada pudiera tocarlo. Como si nada lo afectara.