Capítulo 138. El despertar del heredero
Mikail
El asombro apenas me duró un segundo. Lo suficiente para entenderlo todo.
Esto no había sido un ataque al azar. No había sido una simple emboscada ni una provocación más de las brujas. Había sido planeado.
Cada movimiento, cada distracción, cada explosión de poder tenía un solo objetivo: robarme a mi hijo y a la mujer que amo.
La comprensión encendió algo oscuro en mi interior.
Sentí a mi lobo rugir, furioso, reclamando sangre.
—¡Mátenlas! —ordené con una voz que no parecía humana, una