Capítulo 139. Madre, lobo y guerra
Tharion
No me quedó de otra que seguir las indicaciones de Rowan.
No porque confiara en él, sino porque estaba prácticamente a ciegas en medio de ese bosque frondoso, antiguo, cargado de una energía que interfería incluso con mis sentidos más agudos. Los árboles parecían cerrarse a nuestro paso, como si el territorio mismo nos pusiera a prueba, y el aire era espeso, difícil de leer.
Odiaba depender de alguien como Rowan.
—No me gusta esto —gruñó Krimson a mi lado, sin bajar la voz—. Él sabe exactamente cómo piensa Mikail. Fue su beta. Esto puede ser una trampa.
Lo sabía. Yo también lo había pensado desde el primer momento.
Krimson estaba tenso, inquieto. No era miedo por él mismo, era preocupación pura por Lyra… y por el niño. Por la locura de Mikail, por su obsesión peligrosa.
—Mantente alerta —le respondí sin mirarlo—. A la mínima señal de traición, no dudaré en arrancarle la cabeza a Rowan con mis propias manos.
No exageraba.
Rowan caminaba unos pasos delante, rígido, demasiado con