Narra Nox
La marca me quemó de repente, un tirón violento que me hizo detenerme en seco. No era dolor físico… pero algo andaba mal con Kaia.
Estaba en medio de coordinar la rotación de guardias en el tercer puesto fronterizo cuando sucedió. Valdris seguía hablando sobre estrategias de contención, pero dejé de escuchar.
—Termina esto —le dije a Valdris sin mirarlo—. Debo irme.
—¿Ahora? Todavía hay tres puestos que requieren…
—Ahora —interrumpí, girándome hacia él con expresión seria—. Delégalo